lunes, 24 de marzo de 2008
Landing in Tacachico
Hace dos años que vivo aquí en Tacachico. Una calurosa mañana de abril, mi avión (bueno, no era mío, era de Taca) se estrelló contra la cancha de fútbol del pueblo. Ese día todos salieron de sus casas despavoridos y bulliciosos a ver qué había acontecido. Nada, era yo. Había caído como ave rampante sobre un partido de fútbol que estaban jugando los de Tacachico Norte contra los de Tacachico Sur, aburridísimo el encuentro. Luego del gran estruendo que provocó el choque de la nave sobre el terruño, se levantó un gran polvasal y por una de las puertas de lo que quedaba del avión, salió gateando, tosiendo y puteando este susodicho que escribe. Desde ese día quedé varado en este pueblo. No he podido salir, ni tampoco quiero. Y la razón por la que escribo en este blog es porque en Tacachico nunca hay nada que hacer.
2 comentarios:
Ey, que interesante tu historia, gracias por compartirnos un poco de tu experiencia. Donde quiera que quede Tacachico te mando muchos saludos. Ha sido inspirador leerte. Gracias triste tigre, ojalá seás feliz.
Mae, Ai donk understan guat de jel yu guer duin in Tacachico, bat jaf fan der, fain somsin tu du!!! enyoi yur laif! lov yur cosin!
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